En una ocasión escuchaba a una persona hablar de los agradecimientos y las felicitaciones que le daban unos sujetos a un profesional en el área de ingeniería, las personas le decían lo "Buen Ingeniero" que era y lo mucho que significaba para las personas. El expositor mostraba un punto en el cual decía que las personas escogemos nuestras profesiones y nuestros caminos por los cuales ir en nuestra vida y con lo cual resolvemos llevar a dulce término nuestros objetivos personales, así que nadie debía de llamarnos buenos en nuestros quehaceres, ya que como lo dice Antonie de Mello: "Es la percepción alterada de la persona la que nos hace ver bien o mal en una situación", la cuestión es que si escogemos ser padres, nadie nos debe reconocer que somos buenos en eso, simplemente debemos serlo por el mero hecho de haberlo escogido como proyecto de vida; así mismo debería ser con todas las profesiones u obligaciones que adquiramos, ya que son la elecciones que hemos hecho y las cuales nos llevan en este proceso de transformación de nuestro entorno.
Con esto me refiero a las personas que de algún modo u otro necesitamos que nos esten diciendo que somos "buenos" en algo para poder seguir trabajando, de lo contrario nuestra moral se va a bajo e incumplimos con las tareas que se nos encomiendan; las obligaciones que contraemos deben ser porque de verdad queremos y que nos comprometemos indistintamente de que alguien nos reconozca o no nuestro esfuerzo y nuestra dedicación en dicha propuesta, así lograremos forjar una sociedad de seres humanos comprometidos con sus labores y no con las palabras de los demás, que se guíen por sus instintos y sepan sacar adelante todas sus empresas que se propongan en sus vidas.
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